Santísimo Cristo de los Milagros

cmilagrosEl Cristo de los Milagros representa un Cristo yacente en la cruz. La creación de esta imagen tiene su leyenda particular. En diciembre de 1938, Francisco Palma García -el padre- recibe el encargo, por parte de Manuel García Cabas, gran malagueño y cofrade, de hacer un Cristo crucificado para la ermita de Zamarrilla. Pero la vida presenta a veces factores imprevisibles y es por ello que, con gran pesar de todos, dicho trabajo no lo pudo Palma ni tan siguiera comenzar, ya que le sorprendió la muerte el 19 del mismo mes.

El encargo, por este motivo y pese a las polémicas que este cambio suscitó, pasó a su hijo Francisco Palma Burgos, quien en la Navidad de ese mismo año -seis días después del fallecimiento de su padre- comenzó al fin la armadura para dicha obra. Inició, pués, dicha tarea con una ilusión nueva, cargando de hecho con una gran responsabilidad a sus 20 años. Fue un trabajo duro y agotador en el que hubo de emplear muchísimas horas de dedicación y de sacrificios.

La imagen quedó terminada en dos meses, siendo la primera obra de la extensa trayectoria del escultor. La advocación de Cristo de los Milagros nació en una reunión que se celebró en el taller de Palma, en febrero del 39, ante el referido Cristo ya modelado en barro, pues motivado por la belleza escultórica de la imagen, alguien de los reunidos dijo: “¿Y por qué no le llamamos Cristo de los Milagros, puesto que su primer milagro ha sido hacerse?”. Y milagroso es este Cristo que arrastra tras Él a numerosas personas que van de promesa.